La idea, explicada fácil

Una persona entra en Google y busca cosas como "quiero vender mi piso", "cuánto vale mi casa", "inmobiliaria para vender piso" o "valoración de vivienda". Esa persona ya está pensando en vender o, como mínimo, quiere saber cuánto vale su propiedad. Si tu inmobiliaria aparece justo en ese momento, tienes muchas más opciones de hablar con ese propietario.

Eso es lo interesante de Google Ads: no estás enseñando un anuncio a alguien al azar. Estás apareciendo delante de una persona que ya está buscando ayuda.

Un ejemplo fácil

Imagina que tienes una inmobiliaria en Valencia. Un propietario entra en Google y escribe "cuánto vale mi piso en Valencia". Todavía no sabemos si quiere vender mañana o dentro de tres meses, pero sí sabemos algo importante: tiene una vivienda y quiere saber cuánto vale. Eso ya es una buena señal.

Si en ese momento aparece un anuncio de tu inmobiliaria diciendo "Descubre cuánto vale tu vivienda en Valencia", es bastante probable que le llame la atención. Hace clic, llega a una página sencilla, deja sus datos, y tu equipo puede llamarlo para hablar con él. Ese es, básicamente, el proceso.

El objetivo no es conseguir muchos leads

Este punto es importante. Muchas agencias de marketing hablan de conseguir muchos leads, pero un lead no siempre es un buen lead. Puedes conseguir 50 contactos y que casi ninguno tenga intención real de vender, o puedes conseguir 15 contactos y cerrar varias citas con propietarios. ¿Qué preferirías?

Nosotros lo tenemos claro. Por eso en MRS Media no miramos solo cuántos formularios entran — también queremos saber:

  • Si la persona es realmente propietaria
  • Si quiere vender
  • Si contesta al teléfono
  • Si acepta una reunión
  • Y si finalmente la inmobiliaria consigue captar esa propiedad

Porque al final lo que importa no es tener una lista enorme de contactos. Lo que importa es conseguir más propiedades.

¿Quieres saber si tu zona tiene demanda suficiente para esto?

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El anuncio tiene que entenderse en tres segundos

Otro error bastante común es hacer anuncios demasiado generales, del estilo "somos líderes del sector inmobiliario" o "más de 20 años de experiencia". Eso puede estar bien para generar confianza, pero muchas veces no responde a lo que la persona está buscando.

Si alguien busca cuánto vale su casa, es mejor decirle algo como "¿Quieres saber cuánto vale tu vivienda?". Si alguien quiere vender, "¿Estás pensando en vender tu piso? Te ayudamos a conocer su valor". No hace falta complicarlo más — el propietario tiene que entender en pocos segundos qué le estás ofreciendo.

No mandes a todo el mundo a la página principal de tu web

Esto también pasa mucho: la inmobiliaria hace un anuncio y manda a la persona a su página principal, donde puede encontrar de todo — pisos en venta, alquileres, el equipo, noticias, servicios, contacto. Demasiadas cosas. Y cuando alguien tiene demasiadas opciones, muchas veces no hace ninguna.

Por eso suele funcionar mejor llevar al propietario a una página mucho más sencilla, del tipo "¿Quieres saber cuánto vale tu vivienda? Déjanos algunos datos y te ayudamos a conocer su valor actual." Nada más. Una página pensada solo para propietarios, sin distracciones.

Un ejemplo real de nuestras campañas

En MRS Media preferimos enseñar resultados reales en lugar de prometer cosas que no sabemos si van a pasar. En una de nuestras campañas de Google Ads conseguimos cerca de 96 solicitudes, con un coste medio de 13,32 € por contacto.

¿Significa que todas las inmobiliarias pueden conseguir contactos a ese precio? No. Cada zona es diferente — no cuesta lo mismo anunciarse en Madrid que en una población pequeña, y también cambia la competencia, el tipo de vivienda y la cantidad de personas que buscan vender.

Un contacto barato no siempre es un buen contacto. Pagar 10€ por alguien que nunca responde puede salir caro. Pagar 20€ por un propietario que termina firmando una exclusiva puede ser un gran negocio.

Por eso no buscamos simplemente el lead más barato. Buscamos oportunidades reales.

Lo que haces después importa tanto como el anuncio

Google Ads puede conseguir que un propietario deje sus datos, pero después alguien tiene que llamarlo — y cuanto antes, mejor. Imagina que un propietario pide información a las 11 de la mañana y tu inmobiliaria lo llama al día siguiente. Mientras tanto, otras dos agencias ya han hablado con él. Cuando tú llamas, quizá llegas tarde.

Por eso el seguimiento es tan importante. Una campaña puede funcionar muy bien, pero si nadie llama a los contactos o se tarda demasiado, los resultados serán peores. La publicidad consigue la oportunidad; el equipo comercial tiene que aprovecharla.

¿Google Ads o redes sociales?

Nos preguntan esto bastante, y la respuesta es que no funcionan igual. Con Google, normalmente la persona ya está buscando algo — por ejemplo, "quiero vender mi piso". Con Instagram o Facebook ocurre otra cosa: la persona está viendo vídeos o fotos y de repente aparece un anuncio que dice "¿Tienes una vivienda y estás pensando en venderla?". Puede que esa persona no estuviera buscando una inmobiliaria todavía, pero el anuncio le hace pensar.

Por eso los dos canales pueden funcionar bien: Google sirve para aparecer cuando alguien ya está buscando; Instagram y Facebook sirven para llegar a propietarios antes.

¿Funciona esto para cualquier inmobiliaria?

No siempre, y es mejor decirlo claro. Hay zonas donde muchas personas buscan cosas relacionadas con vender su vivienda, pero también hay zonas pequeñas donde casi nadie hace esas búsquedas. Por eso antes de empezar una campaña conviene mirar si realmente hay demanda en esa zona — si nadie busca "vender piso en X", Google no puede inventarse esas búsquedas. En esos casos puede tener más sentido usar otras formas de publicidad.

El objetivo, al final, no es conseguir clics ni formularios. Es conseguir conversaciones con propietarios que de verdad están pensando en vender.